Porfiriato

Porfiriato

El Porfiriato es uno de los periodos históricos más importantes de México. Tuvo como principal protagonista al General Porfirio Díaz, quien gobernó al país con mano dura, y al cual se debe el término “Porfiriato”.

A continuación te compartimos la definición de Porfiriato en México. También veremos algunos de los aspectos más importantes en la vida de Porfirio Díaz, su ascenso al poder, y el descontento social.

¿Qué es el Porfiriato?

Si no sabes qué significa Porfiriato, aquí te compartimos la definición:

Porfiriato es el término con el que se le conoce al período presidencial durante el cual Porfirio Díaz gobernó México (1876 – 1880; 1884 – 1911).

Aunque durante este período de gobierno, México experimentó una modernización considerable, las libertades políticas, por otro lado, fueron restringidas y la prensa libre fue amordazada.

El régimen de Díaz, al igual que otras “dictaduras progresistas” en América latina, se caracterizó por impulsar la construcción de ferrocarriles, obligar a campesinos y comunidades indígenas que no lo deseaban, a trabajar en propiedades agrícolas, reprimir la organización popular, y beneficiar a las élites gobernantes de diversas formas.

Cabe destacar que cuando Porfirio Díaz llegó al poder en 1876, no heredó una economía próspera. El país se encontraba agobiado por una enorme deuda externa y sus reservas eran nulas. Y además de los salarios atrasados de los burócratas, el país tenía una calificación crediticia internacional baja.

No solo eso, los déficits en cuenta corriente recurrentes causaron estragos en la balanza de pagos del país. Por si fuera poco, la inversión extranjera y nacional era escasa, mientras que la industria minera aún no se recuperaba de las batallas revolucionarias.

En esa época, las pocas minas que estaban abiertas operaban esporádicamente y los procesos de extracción y fundición eran anticuados. Incluso únicamente se habían instalado unos pocos kilómetros de ferrocarril, por lo que el transporte y las comunicaciones presentaban un rezago importante.

Díaz abordó primero la desigualdad económica durante sus primeros cuatro años en el gobierno. Promulgó leyes estrictas para combatir el contrabando a través de la frontera con Estados Unidos. Contrabandistas y bandidos cruzaron la frontera desde ambos lados, sin embargo, Díaz no permitió que las fuerzas estadounidenses los buscaran en México.

Porfirio Díaz y el Porfiriato

¿Quién fue Porfirio Díaz?

El 16 de septiembre de 1830 nació en la ciudad de Oaxaca, José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, mejor conocido como Porfirio Díaz. Tuvo que trabajar como ayudante de carpintero después de que su padre murió cuando él era un niño, pero adquirió habilidades fundamentales en el proceso. A pesar de haber sido aceptado en un seminario, se unió a la guardia nacional durante el conflicto con Estados Unidos, aunque no fue a combate.

Durante la Guerra de Reforma (1858-1860), tuvo un rol importante en la batalla y en 1861 ya era general de brigada. Se hizo famoso en 1862 por su participación crucial en el triunfo sobre los franceses en la Batalla de Puebla, el 5 de mayo de 1861.

A pesar de ser detenido varias veces, siempre lograba escapar. Luego se dedicó a la guerra de guerrillas contra los franceses hasta la toma de Oaxaca el 31 de octubre de 1866. Condujo al Ejército del Este a la victoria en Puebla, el 2 de abril de 1867, y libró múltiples combates contra los ocupantes franceses hasta que el emperador Maximiliano fue ejecutado al año siguiente.

Poco después, el congreso de Oaxaca le otorgó la hacienda de La Noria y lo avaló para la presidencia de México. Tras la reelección de Benito Juárez en 1871, inició la revuelta de La Noria en protesta por lo que consideró una elección fraudulenta. Como resultado, exigió que los presidentes gobernaran durante un solo mandato.

Comenzó a planear su segunda insurrección cuando Juárez murió en 1872 y Sebastián Lerdo de Tejada asumió la presidencia. Díaz se rebeló en enero de 1876 con su Plan de Tuxtepec. Su insurrección tuvo éxito, y fue elegido presidente el 23 de noviembre de 1876. Permaneció en el cargo hasta el 30 de noviembre de 1880.

La modernización en México durante el Porfiriato

La rápida absorción de México en la economía internacional fue facilitada por el plan económico orientado a la exportación de Porfirio Díaz. El plan de modernización se centró en la explotación de los recursos naturales del país, así como en el uso de mano de obra nativa de bajo costo, capital y tecnología extranjeros para la producción de exportación.

Ferrocarril en México

Una creciente red de ferrocarriles ayudó a exportar agricultura, manufactura y minería. Por su parte, las finanzas extranjeras estimularon un crecimiento dinámico. Pieles de vacuno y bovino, café, algodón, henequén, azúcar, vainilla y chicle, fueron algunas de las nuevas exportaciones agrícolas y pecuarias durante el Porfiriato.

Además, entre 1887 y 1910, los ferrocarriles facilitaron el uso del territorio en el norte para el cultivo de algodón, permitiendo con ello que México triplicara su producción de algodón. Los incentivos a la exportación, los fuertes aranceles proteccionistas a los productos extranjeros, así como los bajos costos de transporte y la eliminación del impuesto a las transacciones comerciales, fueron parte de la política de fabricación del Porfirio Díaz.

No solo eso, durante el Porfiriato, la cantidad de empresas industriales, la mayoría de ellas financiadas por inversores estadounidenses, franceses, alemanes y británicos, se duplicó, al igual que el volumen de productos manufacturados.

Los ferrocarriles también contribuyeron a la recuperación de la minería en México. Es decir, fueron el único medio práctico para mover grandes volúmenes de minerales. Para 1884, las enmiendas legales redujeron los impuestos a la minería. Gracias a esto, se permitió la propiedad extranjera de los recursos del subsuelo. Como resultado, el país experimentó un incremento en la inversión estadounidense y europea en la minería.

El descontento social durante el gobierno de Díaz

Durante el Porfiriato, el auge económico de México tuvo implicaciones sociales no previstas. A pesar de que la economía aumentó a un ritmo anual del 2,6%, el ingreso real per cápita solo se recuperó a los niveles anteriores a 1821 en 1911.

Gobierno de Porfirio Díaz

A medida que la mecanización desplazó a los artesanos más rápido de lo que se generaban empleos, trabajadores no calificados fueron absorbidos por nuevas empresas productivas. El desempleo aumentó alrededor de 1900. Además, los activos físicos y financieros se concentraban cada vez más en manos de un reducido grupo de inversores nacionales e internacionales.

De hecho, la mayor parte del costo de la modernización corrió a cargo de los campesinos. La confiscación de tierras privadas y comunales por parte del gobierno aumentó el número de campesinos sin tierra y también aumentó la concentración de la propiedad de la tierra. Para 1888, las empresas agrarias habían adquirido más de 27,5 millones de hectáreas de propiedad rural, gracias a una reglamentación agraria de 1883 destinada a promover la inversión extranjera.

En 1894, estas corporaciones poseían una quinta parte de la superficie total de México. Y para 1910, la mayoría de los pueblos rurales habían perdido sus ejidos y unos pocos cientos de familias acomodadas controlaban 54,3 millones de hectáreas de la tierra más productiva del país, empleando a más de la mitad de todos campesinos.

La política agraria de Díaz argumentaba que la propiedad privada permitiría un uso más eficiente de la tierra. Pero a pesar de los importantes aumentos en varios cultivos comerciales, el suministro de alimentos básicos siguió siendo insuficiente. A pesar de que la agricultura empleaba a más de dos tercios de la población, México tuvo que importar alimentos en los últimos años del gobierno de Díaz.

El fin del Porfiriato

Debido a las políticas de días, la clase media se identificaba poco con la cultura mexicana, prefiriendo identificarse con los modales y gustos europeos de la clase alta. La emulación de la cultura europea fue evidente en las artes y la arquitectura, en detrimento de la expresión cultural indígena. La conexión de la clase media con los valores europeos defendidos por Díaz, exacerbó la división entre el México urbano y rural.

Francisco I. Madero

Durante el Porfiriato, el ejército y los campesinos se convirtieron en fuerzas represivas para mantener la paz. En todos los niveles de gobierno, se organizaron elecciones simuladas. Incluso, Díaz convirtió a sus amigos más cercanos en “líderes políticos”. México siguió siendo una sociedad principalmente empobrecida y rural a pesar de la modernidad. Además de esto, la división de clases se fortaleció.

Las ideologías socialista y anarquista comenzaron a extenderse como resultado de estos cambios. Mientras esto sucedía, los empresarios y sectores de la clase media mexicana empezaron a creer que Días les había dado a los extranjeros un poder económico y privilegios indebidos.

En especial a las compañías petroleras estadounidenses y británicas, que en aquel momento ya eran dueñas de lo que para México era su recurso más valioso. Francisco I. Madero, un liberal idealista de una familia de clase alta, organizó un movimiento revolucionario en el otoño de 1910.

Los revolucionarios lograron la victoria en Chihuahua, en gran parte gracias a la ayuda de Pancho Villa, un ex cacique de bandidos. Cuando quedó claro que Díaz, en ese momento de 80 años, no podría controlar la revolución, estallaron levantamientos sociales en todo el país.

Como resultado, Porfirio Díaz se exilió en mayo de 1911 y Madero fue elegido presidente de México. Este fue el fin del Porfiriato.

Fuentes:

https://en.wikipedia.org/

https://www.encyclopedia.com/

http://mexicanhistory.org/Diaz.htm